La Aerólica y los Búnkeres de Grado Militar (5 de 5)

La Aerólica y los Búnkeres de Grado Militar (5 de 5)

🛡️ Confidencialidad y Discreción: Una Lección Inolvidable en Seguridad

A principios de los 90, los planos detallados del búnker de Moncloa,  fueron publicados en una revista de gran circulación. Este evento coincidió con los preparativos para la construcción de un búnker NBQ en una base aérea del sur de España, poniendo esto en alerta a las autoridades y a los profesionales involucrados, incluidos nosotros, los instaladores.

Convocados a una reunión crítica, donde la seguridad y la discreción eran primordiales, enfrentamos un riguroso escrutinio. En esa tensa atmósfera, personados solo el instalador eléctrico, al borde de su jubilación, y yo mismo, entonces un novato en el campo, nos presentamos.

El responsable de seguridad del ejército nos impartió una severa advertencia sobre las consecuencias de divulgar cualquier información relacionada con el búnker. La gravedad de su mensaje quedó impregnada en cada palabra, enfatizando la importancia de la confidencialidad en proyectos de tal magnitud. Sin embargo, fue la respuesta del instalador eléctrico, lo que marcó un momento inolvidable en aquella reunión. Con una mezcla de humor y sabiduría, expresó textualmente: «Mire, mi comandante, mejor no me cuente nada, que luego voy a la peluquería y lo casco todo».

Esta anécdota no solo aligeró el ambiente, sino que también subrayó una verdad fundamental: en el mundo de la seguridad y la instalación, la discreción es tan crucial como cualquier herramienta técnica. Aquella experiencia se convirtió en una lección perdurable sobre la importancia de la confidencialidad, enseñándonos que, a veces, el silencio es el mayor guardián de los secretos y haremos buen caso de esto en líneas sucesivas

Mirage La Aerólica y los Búnkeres de Grado Militar (5 de 5)

💨 El Viaje del Aire: Un Desafío de Ingeniería en el Búnker

El largo y tortuoso trayecto que recorre el aire desde el exterior hasta el corazón de un búnker es una odisea de ingeniería, marcada esta por obstáculos y soluciones innovadoras. El primer desafío significativo lo constituyen las compuertas anti-explosión, diseñadas especialmente para cerrarse automáticamente ante las fluctuaciones de presión causadas por una detonación. Estas compuertas barométricas gravitatorias actúan como guardianes silenciosos, protegiendo el interior del búnker de las consecuencias devastadoras de una explosión.

La tarea de mantener un flujo de aire laminar hasta los ventiladores es crítica, asegurando que el aire circule de manera suave, uniforme, y sin turbulencias que puedan comprometer la eficiencia del sistema o la seguridad de la instalación. Este primer desafío técnico condiciona controlar unas pérdidas de presión muy oscilantes motivadas por la fuerte inercia de las compuertas. Nunca resulta sencillo este equilibrio, duplicar la velocidad del aire, supone aumentar de forma cuadrática la pérdida de carga, y al cubo, el consumo del motor eléctrico del ventilador tal como así nos lo expresan las Leyes de Afinidad.

La ubicación de los trenes de ventilación nos remite a debates técnicos ancestrales, previamente enfrentados en sectores como el nuclear y el químico, y ahora resurgiendo de nuevo en este contexto crítico: la colocación de los motores eléctricos, ¿dentro o fuera del flujo de aire? La decisión final adoptada, envuelta en la discreción que nos exige la ordenanza militar, abraza la filosofía de redundancia, un principio inspirado en la sabiduría naval que reza: «Dos es uno, y uno es ninguno». Esta máxima subraya la importancia de contar con sistemas duplicados para garantizar la continuidad operativa ante cualquier eventualidad.

El recorrido del aire hacia su purificación posterior, alcanza su cenit en un avanzado sistema de filtrado en el búnker mediante el uso de un compuesto espacial de carbón activo, en forma de perlas, una solución preparada para contingencias NBQ (Nucleares, Bacteriológicas o Químicas)

 

🌬️ Infiltración y exfiltración: Un equilibrio delicado

La complejidad se intensifica al abordar las condiciones de infiltración y exfiltración en el búnker, donde se busca mantener una exfiltración constante para prevenir la entrada de contaminantes. Este equilibrio se logra utilizando aire exterior y plantea desafíos significativos de ingeniería. Al considerarse el acceso de un militar en indumentaria NBQ, se establece un protocolo riguroso que abarca desde la entrada a una exclusa, pasando por controles de seguridad, hasta llegar a una sala de descontaminación. Cada una de las cinco etapas del proceso debe gestionarse meticulosamente para mantener las condiciones adecuadas de presión y pureza del aire, asegurando que cada espacio cumpla su función protectora sin comprometer la seguridad del búnker. Esto representa un reto de ingeniería especial en las duchas descontaminantes,  donde se deben conciliar los aportes hídricos con el desagüe y vertido de estos y sin que el bombeo para posterior tratamiento de estos no infiriese en las delicadas y muy estrictas presiones barométricas de cada esclusa. Visualiza el video

Exfiltracion La Aerólica y los Búnkeres de Grado Militar (5 de 5)

🌐Aplicando las lecciones aprendidas

Las experiencias acumuladas en el ámbito militar y submarino han enriquecido nuestro conocimiento sobre la gestión de la calidad del aire bajo las más extremas condiciones posibles, y aplicando estas lecciones en instalaciones críticas y ahora en las viviendas Passivhaus de Grupo Lobe.

Su elevada estanqueidad, nos ha permitido aplicar en su mejor extensión todas las lecciones aprendidas sobre infiltración y exfiltración y el manejo de caudales mínimos hibridando, forzando los límites físicos en una armonía entre la mecánica de fluidos, las leyes físicas en los gases perfectos asegurando ambientes seguros, eficientes y saludables.

LOBE La Aerólica y los Búnkeres de Grado Militar (5 de 5)

💡De la Base Aérea a la Innovación en Viviendas

En el entorno de la base aérea, donde se desarrolló nuestro segundo búnker, surcaban los cielos los imponentes F-14, similares a los de la película «Top Gun» de donde procede la frase de la primera imagen. Esta base, que en su momento sirvió de apoyo a la lanzadera espacial, nos brindó la oportunidad de interactuar con militares estadounidenses, astronautas y hasta aviones F-14, preparados especialmente para asistir a esta lanzadera en caso necesario. Al igual que se recuerdan permanentemente los primeros momentos significativos, nosotros atesoramos nuestras vivencias de aquel primer búnker y de aquella base aérea del sur de España, junto a los pilotos y aquellos extraordinarios Mirage . Estas experiencias, llenas de adrenalina y camaradería, se convirtieron en recuerdos inolvidables y forjaron amistades duraderas.

Este pasado nos ha servido para nuestro proyecto más reciente:  las primeras 24 viviendas de Esparta, construidas específicamente por Grupo Lobe y dentro de una promoción de 144 viviendas, para que en ellas, pudiésemos implementar a modo de prueba nuestra innovadora Passivtermia.

Este proyecto no solo se nutre de nuestra larga experiencia desde 1980, sino también de los valores aprendidos en la base: trabajo en equipo, innovación y superación. Cada vivienda de Esparta, y ya a partir de ahora, todas las viviendas Passivhaus de Grupo Lobe, reflejan este espíritu, combinando tecnología avanzada y diseño sostenible para crear hogares que mejoran la calidad de vida de sus habitantes, llevando un pedacito de nuestra historia y pasión a cada una de ellas.

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Raul administrator

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